lunes, 1 de septiembre de 2014

De la serie Desierto Primitivo. Parejas

Los orígenes. 

La línea del tiempo y el inicio de los lazos. Principio.



parejo, ja.

(Del lat. *paricŭlusdim. de par, paris, igual).

1. adj. Igual o semejante.

2. adj. Liso, llano.

3. f. Conjunto de dos personas, animales o cosas que tienen entre sí alguna correlación o semejanza, y especialmente el formado por hombre y mujer.

4. f. Cada una de estas personas, animales o cosas considerada en relación con la otra.

5. f. Compañero o compañera en los bailes. En el baile de ayer fue mi pareja la duquesa

6. f. por antonom. La formada por dos números de la Guardia Civil.

7. f. desus. En las fiestas, unión de dos caballeros de un mismo traje, librea, adornos y jaeces de caballos, que corren juntos y unidos, y el primor consiste en ir iguales, por lo que se le dio este nombre: las fiestas se componen de variasparejas y diversas cuadrillas.

8. f. pl. En el juego de dados, los dos números o puntos iguales que salen de una tirada, como seises, cincos, etc.

9. f. pl. En los naipes, dos cartas iguales en número o semejantes en figura, como dos reyes o dos seises.

10. f. pl. Arte de pesca compuesta de dos barcos que arrastran una red barredera de profundidad.

11. f. pl. Equit. Carrera que dan dos jinetes juntos, sin adelantarse ninguno, por lo cual suelen ir dadas las manos.

correr parejas, o a las ~s.

1. locs. verbs. Dicho de algunas cosas: Ir iguales o sobrevenir juntas.

2. locs. verbs. Dicho de dos o más personas: Ser semejantes en una prenda o habilidad.

por parejo, o por un ~.

1. locs. advs. Por igual, o de un mismo modo.







Si somos una metáfora del universo, la pareja humana es la metáfora por excelencia, el punto de intersección de todas las fuerzas y la semilla de todas las formas. La pareja es el tiempo recobrado, el regreso a la época antes de la hora

Octavio Paz






Pareja humana



Gonzalo Rojas 

Hartazgo y orgasmo son dos pétalos en español de un mismo               
      lirio tronchado
cuando piel y vértebras, olfato y frenesí tristemente tiritan
en su blancura última, dos pétalos de nieve
y lava, dos espléndidos cuerpos deseosos
y cautelosos, asustados por el asombro, ligeramente heridos
en la luz sanguinaria de los desnudos:
      un volcán
que empieza lentamente a hundirse.

Así el amor en el flujo espontáneo de unas venas
encendidas por el hambre de no morir, así la muerte:
la eternidad así del beso, el instante
concupiscente, la puerta de los locos,
así el así de todo después del paraíso:
-Dios,
ábrenos de una vez.