jueves, 8 de mayo de 2014

De la serie Desierto Pt

De la serie Desierto Primitivo.
De los miedos. Acumulación.
Óleo sobre tela.
80x120cm 2014




¿Cuanto miedo se puede tener
y estar callado, cuanto miedo se puede tener
y seguir caminando en las calles del desierto?
No comer y estar callado.
No dormir y estar callado.
Soñar con los muertos viejos

miércoles, 7 de mayo de 2014

Desierto Primitivo. Emanaciones. 2013


Desierto Primitivo. Emanaciones I, II, III, IV, V, VI.
Plumón sobre papel.
18x24 cm. 2013.


Desierto Primitivo. Emanaciones X.
Plumón sobre papel.
18x24 cm. 2013.


Desierto Primitivo. Emanaciones VII, VIII, IX, XI.
Plumón sobre papel.
18x24 cm. 2013.

lunes, 5 de mayo de 2014

Libro de Artista. Territorios y fronteras.



La participación que he tenido en el coloquio es parte de un trabajo que realizaremos en conjunto con  Coral Revueltas. Desde la ciudad y desde el desierto trataremos de elaborar una serie de imágenes que den cuenta de esta unión e interacción de los paisajes y los paisajes urbanos a partir de mapas, planos arquitectónicos e interpretación del desierto. Una serie de interfaces que vinculan la visión del viaje, del desierto y del espacio urbano. La migración que superpone las imágenes y que da una serie de interpretaciones y mapas fantásticos de uso cotidiano. El resultado será una serie de obras gráficas las cuales estarán ordenadas en forma de libro de artista.

Ciudad y desierto primitivo



I.               El mapa y sus territorios

Para José Antonio Farrera


Los mapas, formas plásticas que han evolucionado de acuerdo con las necesidades prácticas y las tecnologías de cada momento, partiendo de la representación de itinerarios hasta los complejos mapas actuales que aparentan tres dimensiones, me proporcionan recursos inagotables para la creación de nuevos territorios y fronteras.
Para Javier Maderuelo la relación mapa territorio se establece como una relación de conocimiento y experiencia; el mapa implica la sistematización de información de un lugar específico mediante una convención lingüística y el territorio “se refiere a la experiencia física y el hecho sensorial”. En este texto, se pretende diferenciar las posibilidades anatómicas de los mapas en función de las particulares convenciones lingüísticas y presentar a manera de un proceso creativo la elaboración del “Atlas Emocional”.
“La modernidad, frente al mundo simbólico de la Edad Media, se afianza en el rigor de los actos científicos, como la relación analógica de escalas que se establecen entre mapa y territorio; por el contrario, en la posmodernidad, el mapa es entendido como paradigma de simulacro de la realidad, como una reducción de la realidad en la que, necesariamente, han desaparecido infinidad de elementos suyos que quedan encubiertos bajo la convención de sus símbolos”[1]

Fue en la representación del territorio donde se establecen las primeras formas de convención lingüística. Desde mi óptica, a ésta le siguen la abstracción y la simulación como un último fenómeno de realidad. Una aproximación como referente son las piezas Xés, Tlés y Chés de los mapas de La visión de Anáhuac de Alfonso Reyes.
Reyes escribe durante su estancia en Madrid La visión de Anáhuac como un juego de espejos desde Europa, realizando una interpretación del corazón de México y para hacerlo parte de una interpretación europea de América. En este texto se puede leer la descripción de un mapa, una estampa contenida originalmente en Delle Navigationi et Viaggi (De navegaciones y viajes) (1550) de Giovanni Battista Ramusio. Las piezas Xés, Tlés y Chés de mi autoría parten, por un lado, de la visión europea en la interpretación geográfica del Valle de México y, por otro, la distinción, a la vez que superposición de tres civilizaciones en la misma geografía o en este caso tres convenciones distintas de códigos de lingüísticos, referidos en tres mapas o planos de tres momentos históricos. El primero es aquel al que hace alusión Alfonso Reyes; el segundo es el “Plano de la Ciudad de México dividida en Cuarteles”, de 1780 y el tercero es el plano de la Ciudad durante el gobierno de Porfirio Díaz. De España utilizo tres planos de Madrid: el que es considerado uno de los primeros, “la Villa y Corte de Madrid”, de F de Witt, de 1617, el plano de la ampliación de Madrid de 1902 y una imagen aérea actual.
Los mapas están impresos en las hojas de tamaño carta de mi cuaderno de trabajo o “libro de artista”. Al ser desplegados sobre el muro me permitieron organizar las posibilidades de combinatoria que constituían la construcción de un tiempo espacio común a dos ciudades, la que describe y aquella desde donde describe Alfonso Reyes su propia visión: México y Madrid. De esta pieza existen dos versiones: una a manera de instalación como el proceso anterior descrito, ahora contenidos en una cajita y otra como registro del mismo, impreso digitalmente y acompañado de una monotipia.



I.I. La abstracción
Retomando la propuesta de F. Jameson en “El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado”, con respecto a los mapas cognitivos como proceso de desalienación y, formalmente, su funcionamiento como signo lingüístico, el mapa cognitivo implica un reconocimiento o recuperación de la ubicación en el espacio, de manera que el individuo sea capaz de reconstruir mentalmente el espacio, estableciendo una renovación en el análisis de la representación. Los códigos de representación propuestos establecen relaciones imaginarias y simbólicas desde las condiciones reales del espacio representado en la relación del individuo con el todo, “Si alguna vez llega a existir una forma política de posmodernismo su vocación será la invención y el diseño de mapas cognitivos globales tanto en escala social como espacial.”[2] Jameson menciona que quizás las imágenes del ya desaparecido Mark Lombardi sean la propuesta que conjuga los conceptos o características de los sistemas antes descritos.
Jameson hace una breve revisión del desarrollo de la cartografía en tres momentos (el registro de recorridos; uso de instrumentos; uso de códigos de representación), cada uno con una dimensión distinta. El primero como operaciones precartográficas o itinerarios, que son representaciones gráficas de descripciones de recorridos con sus respectivos señalamientos o puntos de interés. El segundo momento implica el uso de instrumentos como la brújula, el teodolito, la triangulación, que permiten la inclusión de una segunda dimensión, las distancias, las longitudes, así como y principalmente, la relación con la totalidad geográfica. El tercer momento es la aplicación de un léxico o código convencional, universal, que permite la representación de un espacio curvo, tridimensional, en dos dimensiones.
Para Italo Calvino los primeros fueron registros “imágenes lineales, tal como puede darse en un largo rollo” en función de un viaje o un recorrido. Como principio se establece la necesidad de generar imágenes que dimensionen tiempo y espacio como narraciones.


I.II. La representación
Italo Calvino también hace referencia a la falta de veracidad de una superficie curva representada en dos dimensiones, menciona que la totalidad geográfica terrestre sólo se comienza a representar cuando se vincula con el cielo, las estrellas y sus parámetros celestes; eje polar, plano ecuatorial, meridianos y paralelos “Si hemos podido describir la tierra es porque en ella hemos proyectado el cielo”. Los mapas representan límites, límites de lo conocido, de lo no explorado; lo que no era conocido no era representado. Según Calvino, siempre la cartografía se da como dualidad entre dos conceptos, la parte y el todo; la tierra y el cielo; el firmamento astrológico y el reino de Dios. Así, la descripción de la tierra siempre tiene como referente la descripción del cielo y del cosmos, como la del territorio interior.
Los límites al interior de un territorito, la completa y detallada descripción de su geografía como necesidad implican control de recursos y de población. Calvino hace referencia a un mapa pormenorizado de Francia, elaborado en el siglo XVII por Gian Domenico Cassini, en escala de una línea por cien toesas, 1:86.400: “Cada bosque está dibujado árbol por árbol, cada iglesita tiene su campanario, cada aldea está cuadriculada tejado por tejado, de modo que nos da la impresión de tener bajo los ojos todos los árboles, todos los campesinos, todos los tejados del Reino de Francia. Y no se puede menos que recordar el cuento de Borges”[3]. Esta imagen representa los límites y las dimensiones del tiempo y el espacio.


I.III. La simulación
En Cultura y simulacro, Jean Baudrillard utiliza como referente alegórico el poema de Jorge Luis Borges “Del rigor en la ciencia”, para proponer como problemas la realidad, la simulación y la representación.
“En aquel Imperio, el arte de la cartografía logró tal perfección que el mapa de una sola provincia ocupaba toda una ciudad, y el mapa del imperio, toda una provincia. Con el tiempo, estos Mapas Desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos adictas al estudio de la cartografía, las generaciones siguientes entendieron que ese dilatado mapa era inútil y no sin impiedad lo entregaron a las inclemencias del sol y los inviernos. En los desiertos del oeste perduran despedazadas ruinas del mapa, habitadas por animales y por mendigos; en todo el país no hay otra reliquia de las disciplinas geográficas.”

Simular la realidad a partir de la creación de un modelo, en este caso y como referente, a escala uno a uno, que no representa sino que imita, copia a la realidad misma. La realidad y el modelo se funden al grado de no percibir o distinguir lo real y ni la abstracción. Más allá del mapa o la representación misma, cuando la realidad trata de ajustarse a los modelos de simulación, la realidad se acota a un modelo ideal, construido sin referente, vacío; así el territorio es contenido por límites físicos y no físicos, administrativos.
"…hoy en día, la abstracción ya no es la del mapa, la del doble, la del espejo o la del completo. La simulación no corresponde a un territorio, a una referencia, a una sustancia, sino que la generación por los modelos de algo real sin origen ni realidad: lo hiperreal. El territorio ya no precede al mapa ni lo sobrevive. En adelante será el mapa el que preceda al territorio".[4]
Así la realidad se ajusta a modelos propuestos, a proyecciones ideales de formas de vida de espacio, de tiempo, sin vivencia. Lo real es producido, según Baudrillard, desde un universo micro hacia lo macro, la simulación reduce o subvierte el proceso o construcción de nuevo a lo micro y, por lo tanto, se torna reproducible. "…al contrario que la utopía, la simulación parte del principio de equivalencia, de la negación radical del signo como valor, parte del signo como reversión y eliminación de toda referencia."[5]
La realidad es suplantada por sus propios signos; en la simulación no hay experiencia y, para la representación, la simulación es entendida como falsedad, negación, vacío. La representación remite al signo y ahí radica su poder; la simulación no refiere.
En función del signo como referente, la imagen o la representación hacia la simulación, es en un primer momento apariencia, en el segundo una mala apariencia, en el tercero un engaño y el cuarto ya no hay apariencia, solo simulación.
Baudrillard sugiere que el fenómeno de la simulación rompe o fusiona la relación de concepto y realidad. Para Frederic Jameson la construcción de proyección hacia el exterior, como la necesidad de representación del sujeto en relación a un espacio o un todo, define la idea de mapa como el proceso de abstracción de lo real.
"El Gran Kan posee un atlas en el cual están reunidos los mapas de todas las ciudades: las que levantan sus murallas sobre firmes cimientos, las que cayeron en ruinas y fueron tragadas por arenas, las que existirán un día y en cuyo lugar solo se abren por ahora las madrigueras de las libres...

El atlas tiene esa virtud: revela la forma de las ciudades que todavía no poseen forma ni nombre. Está la ciudad con la forma de Ámsterdam, semicírculo que mira hacia el septentrión, con canales concéntricos: de los Príncipes, del Emperador, de los Señores; está la ciudad con la forma de York, encajonada entre altos brezales, amurallada, erizada de torres; está la ciudad con la forma de Nueva Ámsterdam, llamada también Nueva York, atestada de torres de cristal y acero sobre una isla oblonga entre dos ríos, con calles como profundos canales todos rectilíneos salvo Broadway.

El catálogo de las formas es interminable: mientras cada forma no haya encontrado su ciudad, nuevas ciudades seguirán naciendo. Donde las formas agotan sus variaciones y se deshacen, comienza el fin de las ciudades.

En los últimos mapas del atlas se diluían retículas sin principio ni fin, ciudades con la forma de Los Ángeles, con la forma de Kioto-Osaka, sin forma."

El Atlas emocional, mi libro, abre paso a las nuevas formas de una misma ciudad, la Ciudad de México, desde una imagen ortofotográfica. Primero buscaba en los círculos, las elipses, las hipérboles y las parábolas, estas últimas resultaron las más atractivas, y ahora se constituyen a partir de un trazo, una línea curva o quebrada o muchas líneas curvas y quebradas. Sobre éstas se van organizando las visuales de las avenidas y acomodando los edificios, tres, cuatro, cinco veces pasando por el mismo lugar, por la misma calle; como una secuencia, como una visión. Estas visuales constituyen la sustitución de un espacio, un mismo espacio, buscando su forma nueva, el otro espacio que sustituye al primero.
El trazo da la pauta y sobre él se fusiona cada uno de los fragmentos para construir mi altas que ahora contiene 38 mapas de tres territorios distintos de la Ciudad de México: el Bosque de Chapultepec, la colonia Condesa y el Centro Histórico, cada uno de ellos fechados entre el 3 de enero de 2013 y el 19 de marzo del 2014, como las fechas de los navegantes cuando arriban a tierra firme.

MAV Coral Revueltas Valle
Abril 2014 Ciudad de México.




II. Paisaje. Desierto Primitivo.

La ciudad de Tijuana  es una ciudad fronteriza y también es una ciudad de desierto y también es una ciudad de litoral y las consecuencias de estas características son vivibles a través de las estaciones y cada día que uno se encuentra en ella. Esta ciudad es el inicio de la reflexión a propósito del desierto de Zacatecas.
El viaje de ir y venir por momentos ciega, es más importante el boleto para el viaje, el llegar el retomar las actividades del trabajo diario o retomar las amistades  que se vieron hace un año o dos. Es la novedad de regresar sabiendo que en unos días la realidad cambiará. Esa realidad circundante. Los fantasmas, ángeles y demonios que me-nos habitan  seguirán ahí con cualquier clima, más o menos.
El ir y venir, la trashumancia es un ejercicio de memoria y olvido en donde todo lo recordado se atomizas, de tal manera que los fragmentos se reconstruyen en una idealidad o en una tragedia. De tal manera que el ir y venir, el migrar por temporadas es un ejercicio de adaptación y de creación, si vas es cardenche y si regresas es rodadora.
Migrar es buscar, recorrer el camino terrestre, marino o aéreo es mapear y contextualizar lo visto en un paisaje que ninguna otra persona podrá entender. Ser migrante es de una manera estar mal con cualquiera. Siempre estas fuera de lugar para los legos, no es que no quieras una u otra ciudad, es que ese lugar solo es una parte de  del mapa para encontrar el laberinto que por otra parte siempre está al salir a la calle y esa calle siempre lleva hacia el centro en donde está el minotauro.
Migrar es querer olvidar de tal manera que siempre se recuerda más de lo necesario, más de lo que sería necesario para mantener el sueño y poder levantarse cada día e ir a realizar lo necesario.
Como puedo aproximarme a un paisaje que esta tan idealizado que las espinas son esparadrapos, en donde las ramas lacerantes son el viento que acaricia.
Tratar de encontrar o darse cuenta del lugar en donde nos encontramos no es una tarea fácil, podemos circular mil veces por un espacio urbano y apenas notar los cambios que ese espacio pueda tener, el paisaje natural, la porción de territorio al cual creemos perteneces es aun mas escurridizo, ya que al no pertenecer, al no estar de tiempo completo en él se construye de manera diferente, se le dan virtudes  que difícilmente podemos trasformar. EL desierto es en sí mismo un ecosistema complejo, difícil de entender con los múltiples prejuicios que tenemos respecto a él, ya de entrada la palabra desierto tiene una connotación de espacio de indómitos, del lugar donde residen los seres malvados, el lugar de los seres de la noche, en donde se escuchan los aullidos de los coyotes, más aun, es el lugar de los chichimecas, de los que nunca tuvieron ciudades, los que no cultivaban, los no civilizados o por otro lado el lugar, algún lugar en donde se encontrara el  peyote. Todas verdades, aunque no completas.
Aprehender al desierto es una circunstancia vivencial es despojarlo de los conceptos previos  y al tiempo reorganizarlos para poder entender las imágenes que surjan de esta experiencia y esta vocación de representación.
Uno de los problemas del paisaje es que una de las formas de percepción se a retrotraído, se hipersimboliza y se higieniza la mirada, sin embargo el paisaje sigue siendo una posibilidad de aproximarse a dos preceptos complejos y espinosos como la realidad misma, estos son identidad y nación.

La base de trabajo de una serie de obras enmarcadas en DESIERTO PRIMITIVO fue retomar lo que se había dejado, la ciudad en donde estaba lo conocido se convierte en memoria. Ya de regreso esa vieja ciudad es al mismo tiempo una vieja conocida y un fantasma a penas reconocible.  Desierto primitivo es retomar la relación y tratar de entender o recapacitar sobre lo que se ha perdido irremediablemente. Es indagar en los recuerdos y en lo visible tanto como en los documentos y en la narración de experiencias de terceras personas. Es ver esa vastedad y encontrar las experiencias pasadas tamizadas por la experiencia en algunas ciudades  o en otro nicho ecológico que  teniendo algunas semejanzas se convierte en una otredad inevitable.  Si en este momento estando en algún punto de la ciudad de Zacatecas veo a través de la ventana un espacio libre de construcción veré piedras, algún matorral, pastos bajos pero piedra rojiza, si se hiciera la misma acción en Tijuana vería arena,
La creación de imágenes van dando testimonio del entorno, pueden ser relacionadas con procesos mentales más complejos, conceptualizaciones y con construcciones más o menos eficientes sobre el entorno pero en mi caso la experiencia, la vivencia ha sido determinante en la creación de imágenes, el sentir el espacio y determinar su valor como parte de mi consistencia psicosocial es fundamental.
Básicamente la idea de  desierto primitivo en un principio fue hacer un recorrido por la historia natural de la región y  uno de los antecedentes del desierto en algunas zonas del estado de Zacatecas fue el mar, en municipios como Mazapil o Pinos se encuentran grandes yacimientos de fósiles de flora y fauna del periodo cretácico La aproximación más bien fue ridícula.
El Desierto primitivo se pobló con personajes tanto de la imaginación como de la realidad macabra.
En este sentido el paisaje es una posibilidad de reconstrucción de la realidad y de la identidad, es una fuente a la cual se puede acudir para señalar una particularidad por la cual podemos sentirnos identificados con los conciudadanos y  con la realidad física. Es dotar a un lugar determinado de una serie de imágenes que pueden servir como un puente entre la realidad física y medible  con una necesidad de religarse con la realidad y con otras personas. Es construir un mapa biológico-cultural en donde las rutas pueden inventarse y descubrirse de manera infinita. Un archivo de tiempo un archivo de sucesiones de hechos y emociones compilados a través del as imágenes que han sido creadas para tal motivo.
La ciudad es el eterno retorno el desierto es la trashumancia.
Los mapas de las ciudades y los apuntes-mapas de los desiertos o más en general de los parajes  se sobreponen para construir un caos por el cual transitamos.
El paisaje y su original resultan una interface entre la imaginación y el camino de tierra. El paisaje como lo aproximado a una fuente de posibilidades inauditas, paisaje real como una posibilidad de detalles de la realidad.
Ya que las representaciones de paisajes son una construcción cultual podemos darle una n cantidad de sesgos para a partir de lo representado construir una idea de que encaje con el paisaje. Por otro lado, la construcción de ideas del paisaje es móvil y regenerativa, entre más nos adentramos al paisaje visto se trasforma continuamente, dando un sinnúmero de información para decodificar en el sentido simbólico y si hay conocimientos específicos en el entendimiento de los procesos y relaciones entre organismos y características físicas.
En el primero la construcción de realidad se produce en la mente, en el otro en el estado físico del territorio, se genera de una u otra manera un espacio.
Ambas posibilidades que si se toman, una u otra nos pueden dar un sinnúmero de sorpresas, desde descubrir a la verdadera y única víbora de cascabel agitando el crótalo  hasta la cercana posibilidad de contemplar el paisaje y recordar al fantasma de sensoperceptivo de una acción perdida en el tiempo de la memoria. Los paisajes del desierto son en este sentido un cumulo de intimidades, su espacio y su contenido no solo son una aproximación a las sorpresas visuales, ya que se presumen vacíos, sino que son una vista a los procesos de reflexión sobre lo privado y lo intimo de cada uno de las personas que así lo decidan.
Espacio imaginado-creado o real-recreado fungen como puente entre la lo profundo intimo y la realidad construida compartida. Es bien un espacio en donde se puede contar con un experiencia mínima como el tránsito de un punto a otro en el desierto, esto es que las características físicas del desierto permiten en algunos momentos tener la experiencia del espacio abierto y al mismo tiempo estar contenido por la flora de tal manera que la atención a la naturaleza es sorprendente dada la inconmensurabilidad y al tiempo atenta ya que cualquier movimiento puede ser doloroso. Caminando por una brecha trazada  como un inmenso mapa realizado por cientos de pisadas realizadas desde hace mucho tiempo.  La experiencia que pasa por el mismo camino que tantos y tantos transeúnte e irrepetible como la mirada interna que produce el encuentro entre el espacio y las memorias.
Una imagen que representa un paisaje es toda una síntesis de intenciones y de contenido, no solo conceptual  - en el sentido especifico de la imagen razonablemente creada. Sino que también es un contenido sensoria en la medida que la representación está ligada a un medio físico en la memoria de casi todos los seres humanos. Es un contenido conceptual y pedestre, móvil y evocador de una experiencia que se ha vivido en otro tiempo y en cualquier otro contexto, sin embargo es una experiencia que construye una parte de la identidad de los que conocen ese espacio. El sentido de la imaginación también es muy rico sin embargo se desarrollan otras experiencias que no tienen que ver con la identidad

Identidad es tener a mano el mapa construido con el tiempo y las experiencias y poder sobreponerlo con el paisaje de las realidades incluso fuera del mundo fisco. Estas experiencias son una de las posibilidades que tenemos de reincorporarlos a la naturaleza sin tener que manipularla a inventarla desde el desierto primitivo o desde el paisaje suizo del calendario que el carnicero del barrio amablemente nos ha regalado.


Miguel Ángel Ortiz Bonilla. Zacatecas. Abril del 2014





[1] Javier Maderuelos, La idea del espacio en la arquitectura y el arte contemporáneo 1960-1989, España, Akal, 2010, pág 292.
[2] Fredric Jameson, Ensayos sobre el posmodernismo, Ediciones Imago Mundi, Buenos Aires, 1991, pág 86
[3]
Italo Calvino, El viandante en el mapa, en Colección de Arena, España, Ed. Siruela, 2002, pág 35.
[4]
Jean Baudrillard, Cultura y simulacro, Ediciones originales, Editions Galilée, 1977, pág 5
[5] Op. Cit. pág 13.


Coral Revueltas




MAO




El viernes por la noche al terminar el evento.








Y al final del las actividades en el San Miguelito con algunas compañeras y compañeros. San Antonio con mucho trabajo, por cierto.

El equipo de trabajo de la Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo  súper.