sábado, 3 de noviembre de 2012

Intimidades. Desierto, esqueletos.

Intimidades Zacatecas.
Bajo tierra y expuestos al sol
los corazones se calientan y
los cráneos se blanquean
De lejos llegó el aire frío.









jueves, 25 de octubre de 2012




Identidad
Multiculturalidad
Intimidad
Trasversalidad


No siempre nos podemos librar de las dudas que nos encontramos a la vuelta de la esquina. En cada momento nos enfrentamos a un mundo oscuro y con fantasmas, nadie puede escapar. El laberinto de significados nos condena a enfrentarnos al Minotauro,  sin embargo ya dentro del marasmo podemos echar mano del hilo de oro de Ariadna, que previsora de las desgracias próximas nos da una conexión con el mundo exterior.

El laberinto está constituido por las obras y pensamientos, por los vestigios y acciones de la comunidad en la que nos desarrollamos y por la historia. Por los secretos que alberga nuestro corazón, por los anhelos y por los deseos inoculados.

La contradicción es una moneda de cambio, y sin embargo insistimos en la coherencia de nuestros pensamientos y acciones. Y ya ocultos en nuestra oscuridad disertamos sobre el bien común y sobre cada uno de nosotros como sobrevivientes, héroes, criminales o lo más abyecto que podamos imaginar. Una sombra nos invade. Nos alimenta y nos encadena. Y de nuevo, al día siguiente realizamos el rito de purificación y nos preparamos para ir a lo que tenemos que hacer.

Deambulatorio. Presenta la exposición Identidad, multiculturalidad, intimidad, trasversalidad  Una colección que comprende un par de obras de gran formato 2x3m realizados en manera conjunta, así como obra en papel de formato medio en diversas técnicas dibujisticas realizadas por cada autor. Esta colección está realizada con la intención de presentar al público una serie de impresiones y pensamientos en torno a la vida íntima y la común en la ciudad de Tijuana. Es desarrollar y compartir un cumulo de experiencias visuales para reflexionar. Para establecer nexos entre el mundo en penumbras y el mundo de todos los otros, el mundo de la vigilia, la comunidad.

Se presenta a través de esta colección una serie de observaciones desde cuatro ángulos diferentes sobre la diversidad, sobre los roles  sociales, sobre la naturaleza; es un conjunto de obras que emergen de un proceso de trabajo de aproximadamente un año en el cual se ha discutido, dibujado y observando el entorno y los fenómenos paralelos de otras latitudes.

Esta colección es una puesta en escena,  una “segunda” en donde puede encontrar un espejo o una silla de caoba, una invitación a la interiorización, una anécdota o simplemente unas imágenes-llave con las que seguramente podrá abrir una de esas puertas que en su interior a permanecido cerrada.


MAO. Zacatecas, Zacatecas. Octubre 2012




viernes, 12 de octubre de 2012

Intimidades segunda entrega

Segunda parte

De la Serie Intimidades Tijuana.

Borders. TLP
Me robaron mis brazos
Acrílico, acuarela y carbón sobre papel imprimado. 2012
50x60cm
Ira-mordida
Acrílico, plumón, acuarela y carbón sobre papel. 2012
50x60cm
Arriba.
Acrílico, acuarela y carbón sobre papel imprimado. 2012
50x60cm



La angustia de ir y venir, ir y venir
Acrílico, acuarela y carbón sobre papel imprimado. 2012
50x60cm

jueves, 27 de septiembre de 2012

De la Serie Intimidades Tijuana.

Borders. TLP



Uno.
Acrílico, acuarela y carbón sobre papel imprimado. 2012
50x60cm



Autorretrato. Entre Zacatecas y Tijuana
Acrílico, acuarela y carbón sobre papel imprimado. 2012
50x60cm



Plantas del desierto

Acrílico, acuarela y carbón sobre papel imprimado. 2012
50x60cm



Ante el cielo.

Acrílico, acuarela y carbón sobre papel imprimado. 2012
50x60cm



Trío.

Acrílico, acuarela y carbón sobre papel imprimado. 2012
50x60cm


lunes, 3 de septiembre de 2012

Palmillas II

 El Bordo

  Maquillaje durante la clase del maestro Vicente Acosta











El color del amor


El concepto amor es tan amplio y tan usado en nuestra cultura que a veces no se sabe a bien que significa o por decirlo de otra manera es tan amplio que cualquier acción o cosa puede estar inscrita en él.
En la antigua Grecia Eros “ρως” fue un dios primordial salido del caos con la fuerza suficiente para unir a los opuestos, para conjugar y hacer que las fuerzas se materializaran. Las representaciones más antiguas de eros son de un joven en  todas sus capacidades físicas, sin embargo esa imagen fue cambiando con el paso del tiempo, ya en el mundo helénico se representa como a un niño rollizo e imprudente y superficial más bien abocado a la reunión de parejas indecisas o incapaces.
Hoy en día mucho del amor, la idea de amor que manejamos es bastante vieja y remodelada con el ansia de consumo, algunas veces útil y otra inoperante. EL amor y sus acciones a tenido muchas maneras de expresión, por ejemplo en la Europa medieval, los Campeones de las damas se esforzaban años en los torneos para lograr algún favor de la dama, que en algunos casos consistía en besar la nuca de la amada. Y claro, en amor regulado, controlado y restringido por la Iglesia Católica

En la época Romántica  que es la que más nos incumbe en este momento es en donde se forjan muchas de las formas de ser y actuar de nuestros días. El romanticismo es sin lugar a duda un crisol de ideas en donde se puso en juego una serie de estados emocionales y razonamientos en los cuales la obra de arte es un punto nodal para reflexionara sobre lo que es la sociedad y las relaciones entre las personas. Es en la época en donde se consolida el concepto “Paisaje”

El amor Eros regresa por sus fueros e interviene en las más ignotas de las relaciones entre objetos y personas. (Que por cierto, era el que representaba el amor entre varones, y Afrodita era la patrona del amor entre hombres y mujeres)
Amor es. Y asi al infinito pudiéramos seguir y seguir buscando los vericuetos de lo que para cada uno de nosotros es amor.

Sin embargo me quiero enfocar en el amor al arte. O si lo ponemos de otra manera el enamoramiento a las creaciones. Y aquí es en donde por necesidad tenemos que enfrentarnos a la realidad  y echar mano de ciertas informaciones imprescindibles para encontrar al amor verdadero –por lo menos en las creaciones artísticas-  no sea que a propósito de enmendar tantas veces nos salga un hijo como el engendro del Dr Frankenstein. No todo el amor o las formas de amor nos sirven. En primera instancia para detectar este profundo sentimiento debemos sondear en nosotros mismos, saber qué es lo que nos interesa del mundo real para buscar luego los vericuetos de la creación,  podemos iniciar por lo general y preguntarnos si creemos algo en especial, alguna religión alguna tendencia política, etc, porque déjeme decirle que el arte no todo es igual, no podemos limitarnos a las calidades como bueno, regular o malo…. Sino que dentro de estas nociones de bien decir tenemos que pensar en que las obras pueden ser de pro derecha o pro izquierda, por generalizar lo político, también pueden ser  cientificistas o  creacionistas, católicas  o budistas. En los detalles de nuestro ser y e los detalles del ser amado es en donde se ganan o se pierden las batallas, los detalles, benditos-malditos detalles son los que Eros nos otorga para reflexionar sobre lo que verdaderamente necesitamos.

Te vi llorar.
I saw thee weep
,


¡Yo te vi llorar! Tu lágrima, mía,
en tu pupila azul brillaba inquieta,
como la blanca gota de rocío
sobre el tallo delicado de la violeta.

 

(Fragmento)

 

Lord Byron (1788-1824)

Y de ahí para delante el amor se complica…llantos, gritos, reclamos por causas verdaderas o falsas, lo importarte es dares a notar como los bebes ante la falta de atención y las obras se niegan son esquivas, se ausentan y no dejan de echarnos en cara nuestra falta de carácter para controlarlas como maxi machos o mega hembras y claro a la menor señal e machismo o hembrísmo nos reclaman lo mismo que lo contrario, pero que importa si el amor es ver mas alla de los berrinches


PAISAJES

Meridies

Rojo, desde el cenit, el sol caldea.
La torcaz cuenta al río sus congojas,
medio escondida entre las mustias hojas
que el viento apenas susurrando orea.

La milpa, ya en sazón, amarillea,
de espigas rebosantes y de panojas,
y reverberan las techumbres rojas
en las vecinas casas de la aldea.

No se oye estremecerse el cocotero
ni en la ribera sollozar los sauces;
solos están la vega y el otero,

desierto el robledal, secos los cauces
y, tendido a la orilla de un estero,
abre el lagarto sus enormes fauces.

José Manuel Othon




El amor al arte así en general suena ya entrados en gastos burdo y más en los momentos en que el arte sirve para justificar  una serie de actividades faltas de rigor técnico y conceptual porque dicho sea de paso las obras de arte son escasas y veleidosas, eso sí, cuando con un poco de esfuerzo podemos conocer un poco de ellas las puertas de los mimos y las caricias se abren, nos dan a manos llenas, nos brindan la posibilidad de correr la cortina para dejar que la luz llegue al espejo y podamos vernos mejor, con más amplitud y  con mas veracidad, si es que queremos que las obras del arte y de la tendencia que nos interesa lo vemos o lo escuchamos o lo leemos o lo que sea como si fuera un puente, como si la oba misma fuera traslucida y  lo que encontráramos al otro lado de la materia trasparente fuera nuestra propia historia



¡Y bien! aquí estás ya... sobre la plancha
donde el gran horizonte de la ciencia
la extensión de sus límites ensancha.
Aquí donde la rígida experiencia
viene a dictar las leyes superiores
a que está sometida la existencia.
Aquí donde derrama sus fulgores
ese astro a cuya luz desaparece
la distinción de esclavos y señores.
Aquí donde la fábula enmudece
y la voz de los hechos se levanta
y la superstición se desvanece.
Aquí donde la ciencia se adelanta
a leer la solución de ese problema
cuyo sólo enunciado nos espanta.
(Fragmento)
Manuel Acuña



 MAO. Verano 2012

miércoles, 29 de agosto de 2012

Serie Palmillas. I

Palmillas, comunidad del municipio de Ojocalinete. Zacatecas. En donde desarrolle un taller de artes plásticas para niños y claro, de paso trabaje la serie de dibujos en plumón sobre papel a partir de objetos del rededor y de los pensamientos que surgen estando a parte de la realidad cotidiana.














lunes, 16 de julio de 2012

Juan José y el influjo nocturno






Mi estimado Mao, es un placer grande saber de ti después de tanto tiempo. Por lo que veo, hay cosas que no cambian mucho. Lo digo por lo que me cuentas respecto a tus dos bancos que, debido a la cómo te expresas de ellos, ya siento que los conozco de tiempo atrás y que he convivido con ellos de una forma u otra. Por la manera en que los describes (“siendo útiles a su modo”) da la impresión de que hablas del mexicano que trata de sacudirse el peso antropológico que trae a sus espaldas para intentar ser algo nuevo, al menos, como tú dices, para se útil a su modo. A final de cuentas, al definir a esos bancos nos llevaste a todos de corbata.
   
Hace unos días empecé a leer El perfil del hombre y la cultura en México de Samuel Ramos, y me encontré con una idea que hizo pensar en tus bancos. En el subcapítulo La influencia del medio, Ramos termina por definir al indígena y al español de este modo: “El destino histórico colocó a aquellos hombres en medio de dos mundos que nos son plenamente suyos. Ya no es europeo, porque vive en América, ni es americano porque el atavismo conserva su sentido europeo de la vida. De este conflicto psicológico inicial derivan los accidentes peculiares de nuestra historia”. Prueba de este atavismo europeo es nuestro afrancesamiento después de la independencia.

Como tus bancos, me pregunto si también nosotros fuimos “dotados de una personalidad más bien anodina en su nacimiento, adquiriendo carácter y enjundia a fuerza de sinsabores y golpes y arañazos y apretujaderos y amontonamientos”. No haría semejante comparación si esta carta la hubiera escrito antes del primero de julio. Sigo sin entender qué pasó, cómo es posible que a pesar de tanto información hubo mexicanos que se inclinaron por el inefable partido de los dinosaurios. El hecho de que me encuentre leyendo el libro de Ramos no es fortuito sino deliberado y con el afán de comprender qué pasó y cómo ante la oportunidad de hacer algo distinto con este país optamos por lo mismo, amén de los delitos electorales, claro. 

Puedo decirte que he encontrado algunas respuestas pero eso lo dejo para otra ocasión.

Respecto a la ciudad, yo creo que las cosas se ven igual cuando uno se mantiene en la misma línea. A riesgo de equivocarme y hacer de mí una falsa idea, la ciudad me parece cambiada.

Ya estoy por terminar la universidad, sólo es cosa de ver unos detalles que hacen falta. Te puedo decir que estos cuatro años son algo que jamás olvidaré. Si bien fueron muy productivos en cierto aspecto, también hubo carencias de otro tipo. Al enfocarme en la carrera descuidé otros puntos no menos importantes y esto, de un modo u otro, me causaron conflictos y, me atrevo a decirlo, cambios de personalidad. Aun no sé si para bien o para mal, lo sabré en su momento. Por lo pronto me siento muy bien.

Ahora ya me puedo dedicar a mis proyectos personales, durante la carrera empecé a escribir algunas cosas pero nunca pude darme el tiempo para concluir nada, ahora es el momento. 

Te cuento que el próximo mes regreso a la Ibero, esto me tiene entusiasmado no sólo por la materia que impartiré sino porque regreso a una universidad donde trabajé muy a gusto hace cuatro años. Y gracias a tus exigencias como coordinador hicimos cosas relevantes, de no ser por tu necedad, jamás me hubiera aventado un montaje como el que hicimos. Era casi un suicidio artístico.

Te mando un fuerte abrazo, mi querido Mao. Seguimos en contacto.

Juan José Luna12 de julio, Tijuana.


lunes, 9 de julio de 2012

VER, Reflexionar


Cuando decimos que estamos viendo estamos tratando de acercarnos a las sensaciones que podemos captar con los ojos y que el cerebro convierte en una serie de información fundamental para la supervivencia humana, que hemos heredado de nuestros antepasados biológicos. Las sensaciones visuales son los colores, intensidad de luz (claro / oscuro). Proximidad, lejanía.
El ojo humano es una especie de filtro por el cual estas sensaciones se tamizan –dentro de las posibilidades visuales que la evolución nos ha dado- , llegan al cerebro a través del nervio óptico y ahí es donde se procesan y se ordenan de a cuerdo a lo que se a aprendido en el transcurso de la vida. La experiencia personal y cultural es un medio fundamental para ordenar la información del exterior, cabe mencionar que en algún momento de la edad media los marinos podían ver a simple vista al planeta Venus para poder realizar maniobras de ubicación, esta experiencia también está documentada en el mundo prehispánico. Hoy en día en caso de tener la intención de querer ver a Venus o alguna otra experiencia visual que no esté contextualizada en nuestra cultura generalmente se tendrán pocas herramientas para entender o contextualizar esta experiencia para darle su lugar dentro de nuestra experiencia.
Así mismo sucede con el arte visual y cualquier expresión artística-cultural con la cual  tengamos una experiencia limitada o nula dentro de su esfera de acción. De tal manera que hablar de arte así en general algunas veces resulta vago y poco edificante ya que la experiencia sensoperceptiva tendrá que contar con una serie de ejemplos descritos y valorados. La falta de esta experiencia y entrenamiento hace que la observación y valoración de la experiencia artística sea un laberinto en donde inevitablemente encontraremos al Minotauro. Enfrentarnos a las expresiones artísticas solo con la sensibilidad que nos da nuestro entorno nos condena  a ver, imaginar y sentir solamente de manera parcial la experiencia estética.

Es arto peligroso querer ver/sentir/pensar desde un punto donde no podemos hacerlo, en términos generales este interés se verá coronado por la frustración y a la banalización y superficialidad del fenómeno artístico en general. Frustración ya que nunca obtendremos esto tan mentado de la experiencia estética, del abismarse en la obra, de encontrar caminos de reflexión y del paso a un estado más elevado de la experiencia humana, y solo podremos acceder a lo superficial, a la apariencia, a lo que parece arte y a lo que podemos delimitar como un acercamiento a la apariencia del arte, sugerir que un artista es mejor por el hecho que se ve mejor o que su obra se comenta en ciertos círculos sin tomar en cuenta nuestros valores éticos o religiosos, comunitarios, etcétera. Esto es sin lugar a duda es banalizar al arte, hacerlo accesorio y quitarle la potencia que puede tener dentro de nuestro diario acontecer. La demagogia de que el sentimiento es lo que importa a la aproximación de las experiencia artísticas es una de las formas mas clásicas de quitarle el valor al mismo arte, esto lamentablemente se hace muchas veces sin que siquiera sea de manera consiente –quiero pensar- por artistas, promotores culturales y medios masivos.
Si queremos aproximarnos al arte y aun no tenemos esta noción general para la contextualización de las obras y sus sutilezas técnicas y conceptuales siempre es buen momento para reflexionar sobre el vasto mundo de la creación humana a través del tiempo. Hay diarios y revistas especializadas al alcance de todos. A través de los medios digitales, de las instituciones de promoción y difusión cultural y claro esta a través de los creadores. Lo importante en todo caso con los autores es preguntar una y otra vez lo que creamos conveniente, las dudas que tengamos y las tesis que realicemos a partir de la observación, lecturas y las discusiones que podamos tener con  familiares y amigos sobre el asunto. Cualquier obra es un buen medio para iniciar el trabajo indagatorio. Ya sea una canción de Antonio Aguilar o un nocturno de Chopin, un grafiti, una ilustración o una obra de Pedro Coronel. Los bailes de una fiesta o las danzas contemporáneas. Cada una de las creaciones humanas tienen un porqué y han sido realizadas en un tiempo y un espacio determinado, así que en sí mismas son una pequeña porción de ese tiempo y ese espacio que podemos recrear y repensar. Las obras tendrán el valor que nosotros queramos darle ya informados y sensibilizados. Nunca el valor que otros quieran sugerir o imponer sin argumento alguno.
De tal manera que disfrutemos de nuestro entorno lleno de creaciones valientes y profundamente humanas, aunque las circunstancias no sean tan favorables.




Texto Miguel Angel Ortiz Bonilla. Julio 2012. Ilustración. Susana Salinas. Sin título (fragmento) Tinta sobre papel. 39x12cm. 2012




domingo, 24 de junio de 2012

El arte y la cotidianidad

Intermitentes

La cotidianidad son una serie de situaciones que vivimos diariamente, lo cotidiano es una situación en la que cada uno de nosotros esta inmerso ya sea de manera voluntaria o no. Lo cotidiano varia de acuerdo a la persona que la viva, para un pescador en Mazatlán el mar es su entorno de trabajo, para un burócrata de Zacatecas es una situación especial en su vida. Es así que en el transcurso de la vida el individuo tiene una parte incompartible y de ese punto hacia afuera se va regulando esa parte intima hacia lo público, hacia el ser que actúa en grupo, en la sociedad.  Una  de las conformaciones cerebrales del humano esta dispuesta a tener un grupo amplio de ¨conocidos¨, esto es aproximadamente ciento veinte personas, que los científicos calculan que fue el número de miembros de las familias-comunidad primitivas. Los amigos de más en las redes sociales son mero acto egolátrico-consumista.

 Nuestra realidad material nos determina: las circunstancias socio económicas de nuestro tiempo, los conocimientos científicos, los desarrollos tecnológicos y nuestras creencias religiosas nos delimitan el campo de acción de nuestro cuerpo y nuestra mente, no podemos ser sino hijos de nuestro tiempo. Hijos mas o menos inteligentes, capaces, etcétera. Esa cotidianidad en la que estamos sumergidos y en la que hay días que nos pesa tanto que pareciera que somos la replica hogareña de Sísifo, nos impide por momentos revisar nuestro entorno para desmenuzar esta realidad de manera mas reflexiva y menos dirigida por las emociones que fomentan los  medios de control.
Cuando podemos liberarnos un poco de los agobios de estas imposiciones y podemos dirigir el pensamiento-mirada o el pensamiento-audición o el pensamiento-gusto o el pensamiento-tacto  o el pensamiento-olfato hacia algo concreto es cuando tenemos la posibilidad de crecer como seres pensantes, es cuando nuestra inteligencia construye nexos entre nuestra experiencia de vida con el todo representado por esa experiencia  de lo construido. Un objeto creado,  música, palabra, lectura, un platillo sorpresivo. El acto del descubrimiento consiente del mundo a partir de nuestros sentidos es un acto creativo, y es cuando el acto de montar en bicicleta para ir por el periódico o hacer la carrera en la montaña es la mas grande creación del piloto del artefacto.
Otros objetos creados para exaltar estos pensamientos son las obras de arte. Objetos que han  tenido diversas presentaciones a través de la historia, y desde hace poco tiempo estos objetos tienen el nombre de arte y claro más o menos desde la misma época existen los artistas. Para bien y para mal. Ya en otro momento platicaremos de como se construyó la idea de arte y de artista. Por el momento baste decir que el arte como idea es nueva dentro de la larga historia de la humanidad. Un poco antes del renacimiento se empezó a barajar este término y a crecido grande y fuerte. Quizá en nuestro tiempo el decline de este termino y lo que conlleva se esté gestando.

En fin, continuemos. El arte, las obras de arte son objetos en los cuales un individuo vierte sus conocimientos, su realidad y su cotidianidad. El arte es un reflejo de las ideas  que se manejan en el entorno de su creación. El arte y los artistas no pueden ser otras cosas que hijos de su tiempo y de sus circunstancias, cualquier promoción de un artista como ¨adelantado¨ es sólo eso. Ni Leonardo, ni ningún otro dejaron de tener ese sabor a circunstancia local. Las  diversas maquinas y propuestas  técnicas y artísticas fueron hijas de la necesidad para permanecer vigente en un medio violento y ávido de belleza a cualquier precio.
En medios mas cercanos los creadores están prestos –consiente o inconscientemente- a las veleidades del medio, a los adelantos de la ciencia y la tecnología y a los postulados religiosos o de libre pensamiento. Todo ello hace de las obras creadas parte de nuestra realidad. De la circunstancia en que estamos envueltos en nuestra comunidad, en nuestro mundo global de miles de amigos del ¨Feis¨ y a la realidad de los ciento veinte conocidos que circulan por el pueblo. Las obras son un recipiente que contiene. Y los espectadores son los degustadores de lo contenido y revisionistas del recipiente.
Las bondades del arte son en la medida en que provocan la reflexión. El arte en mi punto de vista no puede ser el final de proceso de trabajo, la conclusión, el ejemplo de maestría de un individuo. Definitivamente esto da un golpe de clausura a la invención. Todo objeto artístico es refutable como postulado conceptual y como proceso técnico. Así mismo este objeto ambiguo puede ser construido y recreado por el espectador al nivel intelectual que se encuentre puesto que la experiencia de vida e inteligencia humana da elementos para construir asociaciones.
¿Qué podemos encontrar en esos objetos llamado arte? En las carreras del ir y venir, en  la tarde de cansancio después del trabajo o en ese domingo abrumador e interminable  aun hay algo que podemos hacer para buscar un poco de paz en la mente: Escuchar, ver, sentir, degustar, oler. Cualquier creación que este a nuestro alcance es suficiente. Escuchar para construir el espacio y las distancias, el equilibrio. Ver para analizar los tamaños y formas y las relaciones que hay en ellas. Tocar los objetos que tenemos próximos para sentir las texturas, el peso, las dimensiones. Descubrir con el dulce o platillo como son las texturas de los alimentos y como están al tiempo lo dulce y lo salado. Y repasar los olores de los objetos, de las plantas y de lo que podamos enriquecer con el sentido mas profundo que tenemos.
El arte esta en los ojos de quien lo usa para descubrir la riqueza de la experiencia de la vida diaria. Los artistas en el mejor de los casos proponen, sugieren. Tomemos lo que nos rodea y reflexionemos sobre nuestra realidad, sobre estos pensamientos que nos inquietan y pongámosles nombre, y usemos las obras que estén a nuestro alcance para que sean una inflexión en nuestro diario acontecer para encontrarnos en la mejor de los ambientes con nosotros mismos.



Texto, Miguel Ángel Ortiz Bonilla. Ilustraciones, Susana Salinas. Cada ilustración tinta sobre papel 17x14cm. 2012.