martes, 23 de marzo de 2010

Saliendo de casa II


Y entonces... Sin comentarios en el frente de batalla.
Los días se van pero no importa, uno o dos sueños, una o dos miradas hacen que valga la pena el silencio.
Goodbye Miss fake Sunshine, hello Miss moonlight
 La premonición de la  los tiempos y de los actos.
Tormenta de nieve en la montaña. El sol que entra a las atmósferas entre los huecos de las nubes y muchas más cosas que se aparecen en la vida diaria. Entonces corre, corre. Hasta el final del camino.
El campo está en silencio, nuestro silencio. No hay música, ni comerciales, ni tampoco nada de publicidad. Los Ladrones Turistas de oriente saquean las alforjas de los viajeros. Ladrones y criminales de los prados y de los trenes. ¿Quien pudiera saber cuándo es que llegan?
El campo no está en silencio. Los niños preguntan  y preguntan. ¿Cómo saber tanto? Los elefantes están tan alto tan alto en su ego que son –por momentos- intolerables, entre su ego y su fantasía de seres de otras épocas.
De cualquier manera los días pasan sin ninguna restricción: madrugada, mañana, medio día, tarde, noche, madrugada.