martes, 18 de agosto de 2009

Entre tanto y tanto.

Entre tanto y tanto busco la imagen para Anika

Monje: He venido de muy lejos sólo para verte. ¿Serias tan amable de darme una palabra de instrucción?
Maestro: Desde que soy viejo me duele la espalda.

Suzuki








Cuando se viaja hay varias maneras de aproximarse a lo otro: turista, viajante, paseante. Por su futilidad no nos ocuparemos de los turistas, que son estos viajeros que siempre necesitan sentirse seguros entre las cuatro paredes de la habitación, el hotel, la alberca o el bar, no cuentan como constructores de las reflexión de lo otro en acción pedestre. Los viajeros, sin embargo son los que a sus ojos se dan los cambios más profundos de las culturas y de la naturaleza. Son los que por necesidad o imposición deben tener una vista y acciones refinadas para poder encontrar estas sutilezas para beneficio propio o de algún otro. Por otra parte el paseante es sin más un caminador. Un oidor y veedor. Ligero y casi imperceptible

El paseo ya que somos urbanitas es casi una leyenda. Sin embargo cuando es posible caminar en silencio y a solas a través de los espacios que dejan los árboles y arbustos, entre las piedras y las formas y colores de los materiales vivos y minerales da mucho más que la tonificación muscular, ir y venir.

Observar las diferencias entre el contexto y los pensamientos. Los sentidos construyen las ideas y las acciones físicas consolidan la memoria.

Entre tanto la enfermedad da el límite, los nuevos límites en cuanto se piensa la vida como un transcurso que en cualquier momento puede terminar. En cualquier novedad física la idea del mundo puede cambiar, de los pasos activos a los pasos tímidos a la orilla de la cama. Del postramiento a la alucinación de los medicamentos. Del viaje entre sabanas a los arboles entre el azul-violeta del cielo.

Las imágenes que he producido en estos meses han tenido orígenes disímbolos. Son, por un lado parte del proceso que e desarrollado a partir del espacio y de las construcciones inspiradas en la arquitectura vernácula. Los espacios sólidos, paralelepípedos, cubos y las intersecciones espaciales como vinculo de lo interno y lo externo, la construcción racional en medio de las posibilidades emocionales, de la intuición. Por otra parte emergen las imágenes de la perdida de Eros y Tanatos. El inicio y el fin de la vida. La fuente de atracción que hace que las cosas y las personas se encuentren y se separen. La rueda de la fortuna sigue su inexorable giro. Las ensoñaciones, los sueños en vigilia dan un profundo sentido a la vida. A la realidad que se construye.



Caminos






Jerez, Zacatecas. Sierra de los cardos.



Desde la Bufa. Zacatecas. Zac.