viernes, 29 de mayo de 2009

Historias Cuadradas.

Paisajes de nunca Jamas

Extrañamente, el paisaje es un invento. Antes de que en la pintura construyera éste apartado, se usó el concepto para enmarcar una serie de imágenes que describen un entorno natural cualquiera, los seres humanos no veían a la naturaleza como ‘”paisaje”, era simplemente el lugar de vida, el espacio de trabajo, las tierras del noble o de la iglesia.

La idea de paisaje es relativamente joven. Inicia en el renacimiento con la obra de un autor que ha dejado una serie de obras de gran controversia desde el momento de su creación hasta nuestros días: Giorgione da Castelfranco. La obra inaugural de esta tradición: “Tormenta”. Óleo sobre tela. 82 × 73 cm. En el año de 1508 incluso no tenia nombre conocido y para su momento tampoco tenía tema, cosa que sorprendió y fascinó a los más interesados en el arte. Entonces, las pinturas, las imágenes de paisajes ¿De que tratan, cual es el contenido de sus imágenes?

¿Cuál es la historia que se contiene entre el horizonte y el cielo y la tierra?











Amanecer
Pastel, óleo, papel encolado, plumón, encáustica y aerosol sobre tela.
46x61cm
2009
Los edificios de la razón construyen historias cuadradas. Las construcciones parlantes o vientes o escuchadores dejan que el sol traspase el ventanal y que las plantas produzcan su clorofila.






No es de todos esperado que la muerte nos sorprenda, aunque casi todos sabemos que moriremos. Entonces entre esta ignorancia inducida y el hecho innegable transcurrimos.
Y entonces son los hechos de la vida diaria los que me hacen ver una y otra vez la presencia de la muerte, de la muerte de otros a través de las pantallas, al tiempo que suenan las sirenas de las patrullas o las ambulancia o el camión de los bomberos en alguna calle próxima a la casa. Las fuerzas se confrontan, los peones caen como moscas de verano. Muertos y mas muertos.
Los muertos que caminan y los otros, los que por algún motivo los han dejado sin ese aliento. El paisaje de la ciudad parece duro, el del país algo mas que eso.

Los Gorriones siguen llegando al balcón. Apenas echan una mirada para cerciorarse de que no hay peligro para bajar a comer un poco de arroz o pan o galletas saladas. Aun levantan el vuelo a la menor provocación.