jueves, 2 de abril de 2009

Caballos, caballos. Atmosferas. Anís








Las imágenes de caballos reaparecen con una gran fuerza. Los hay en solido negro, grises y algunos de papel color del pino. corren o están ahí, parados, contemplando algo que me gustaría saber que es. No lo se en absoluto.

Lo que si se es que el siglo XIX es el refugio. Los románticos siguen siendo de mis preferidos en cualquier caso. Entre pintura, ensayos, poesía o lo que sea. Es un punto de relajación en medio de los procesos creativos contemporáneos, o tal vez, como dicen algunos, aun estamos en ese proceso de trasformación del romanticismo tardío el cual no hace mas que no querer morir y en esto que da el paso aun se puede aprehender los significados de las obras de esos tiempos.
Esto lo digo después de leer un pequeño ensayo de William Hazlitt Dar un paseo (On going a journey) en El arte de caminar. Coleccion: Pequeños grandes ensayos. UNAM 2004, en donde y a bote pronto suelta: Al estudiar los campos, la naturaleza era su libro. Y el ensayo continua, como digo apenas cuarenta y cuatro palabras y suelta eso que me parece el así de directo y así de total y así de ambiguo, como lo haría algunos años después el pintor suizo Paul Klee, proclamando que en la naturaleza esta todo.

El gran espejo de lo que somos como individuos y como colectivo, como inconsciente colectivo. Quien diría que observando a los simios, estos primos en primer grado pudiéramos saber un poco mas de nosotros mismos. Que viendo a la montaña pudiéramos estar mas próximo al cielo. Que contemplando el horizonte entre el mar y el cielo buscaríamos la totalidad de las respuestas de todos los tiempos en la linea verde.

Y ahí, o por ahí están estos caballitos, esas cosillas en esa naturaleza inventada de los recuerdos y los deseos. En los inventos de la naturaleza que esta extinta. En la fantasía de que hay algo que no es humano. Caray, nos hemos cargado todo. Caballitos caballitos. corran tras de los fantasmas, estén quietos viendo como se mueve la bóveda celeste.


Caballitos de anís.


Cien mil caballitos de anís...
Esta noche deseo morir.
... é mi dolor en el mar;
calmaré el escozor de vivir
y huiré de esta tierra que no ...
... amar.
Cien mil caballitos de anís...
Caricias de electricidad,
... de la humanidad
y mi cuerpo será universal; ...
... al cielo sabrás la verdad.
Cien mil caballitos de anís...
No veréis mi sangre correr,
... siquiera sabréis dónde estoy;
sólo quiero beber en el mar
... de anís, caballitos de anís.
Cien mil ...
... de anís...
He muerto más de mil veces;
... os lo puedo decir.
No creáis que existe la muerte,
es ...
... muerte, es mentira la muerte.
Cien mil caballitos de anís...
Otra vez deseo morir;
beberé ...
... caballitos de an´s,
licuaré dulce mi existir
... de anís, caballitos de anís.
Cien mil ...
... de anís...
Estoy besando el final,
... volver a empezar;
la uñas de mi corazón se hunden aquí,
en ...
... de anís.
Muerte, muerte, muerte...
Cien ...
... caballitos de anís... ...

Javier Corcobado