domingo, 19 de octubre de 2008

Paseante

Cuarto acto.

Ciudad de México I

Por el momento solamente puedo ver lo próximo. La llegada ha esta ciudad es un recuerdo borroso ya que se confunde con mucho tiempo atrás. La referencia de la ciudad es el centro histórico, el asentamiento indígena y la nueva Ciudad de México, la hispana, la múltiple como siempre había sido, el ombligo de la luna o el ojo de liebre a según manito.

Cada vez que salgo del metro Bellas Artes soy un niño de cinco años de la mano de su madre.

Las virtudes y defectos del centralismo son notorios. Embotamientos de tres o mas horas para llegara de un punto a otro me han hecho reconsiderar el valor de la vida. Todo, todo es posible en México-Tenochtitlan. La vieja y la nueva.
La cantina la Mascota ha visto como las bolsa llenas de material para pintar se vuelven humo.
Los translados a mi azotea o a mi recámara o a mi hotel hacen que la vida fluya a borbotones, que los rostros se coagulen o se licuen. Los dolores de los otros son conocidos, correr correr por las calles, buscar al salón corona para no perder tiempo, el café del pasaje o lo que sea, hasta un sanmborns, claro con todo y mural de Orozco. El mamarumba ahora ya en el arcón de los recuerdos. El café de Sears con la mejor vista del Palacio de Bellas Artes. Casa Serra, los tacos de la esquina.... el naranjito. Mucho que ver mucho.

Y al mismo tiempo nada. El paisaje yermo de la vida nacional a su máxima expresión, seguimos con las diferencias extremas, que cada día crecen, el país rico de ciudadanos pobres. La corrupción en todos los medios posibles, resulta sorprendente ver como se ha permeado el desastre de la corrupción en cada franja de la vida social y privada.
¿Como se ha podido llegar a tanto? La indiferencia, la ignorancia, la miseria, el abuso y el engaño entre otras acciones. Si la ciudad es bella y tiene la gran oferta cultural del país, pero también es el nido de las ratas grandes, de las verdaderamente grandes, que no haces sino tragar y cagar en su comida. Ladrones de cuello de seda. Ladrones con placa. Ladrones con Jeans.

Y todos los demás que vivimos a temporadas o fines de semana o desde hace cincuenta o cien años en esta nuestra ciudad que nos la roban por momentos somos la sangre, los huesos y la carne. La belleza la hacemos al caminar por las calles, mientras nos comemos la torta o nos emborrachamos en la cantina o compramos el cuaderno, la belleza de la calle son los rostros de todo el mundo aquí. Nosotros somos la belleza de este país. No ellos. Cada letra que escribimos, cada pared que pintamos, cada rincón que barremos, cada foco que cambiamos, cada pasto que alineamos, cada poema que escribimos, cada rotura que zurcimos, cada periódico que vendemos y compramos, cada dibujo que descubrimos cada paso que damos hacemos a la belleza y al amor.






Púrpura.
Totalmente para Púrpurina
  • Color rojo subido que tira a violado
  • Prenda de vestir, de este color o roja, que forma parte del traje característico de emperadores, reyes, cardenales, etc.
  • Dignidad imperial, real, consular, cardenalicia, etc.
  • Sangre humana.
El Púrpura ha llegado, yo he llegado al estado purpura a la sangre y a la dignidad imperial de la Púrpurina. Un poco mas que rojo y un poco menos que violeta corre entre las viejas canciones del rocanrol y las nuevas tendencias, no ha llegado de otro mundo, no llego del norte, mas bien primero fue de aqui, mas bien un poco mas alla, risa risa y boca boca, brazos extendidos al cielo entre las tormentas y los dias de sol. Púrpurina púrpurina, corazón de miel, risa, risa, risa. Corazón de miel.


Galaxies.
Laura Veirs


When you sing, when you sing
The stars fill up my eyes
Galaxies pour down my cheeks
Galaxies…they flood the street
Galaxies

When we dance, when we dance
Eels and sea grass float on by
I'm 10,000 leagues beneath the sea
10,000 leagues…beneath the green
10,000 leagues

When we kiss, when we kiss
Bears and boulders vibrate through the air
Gravity is dead you see
No gravity…all I need is beating red
No gravity…