lunes, 1 de septiembre de 2008

Paseante.

Dos meses mas menos. Dejar la historia conocida y sumergirme en los días y las horas de lo que me rodean, ser y estar en el mundo que se transforma, en las palabras que duelen como cuchillos en la carne, en las personas que no quieren existir, que lloran en silencio, en el sufrimiento y alegría de los queridos, en un territorio sangrante.


Primera acto.


San Pedro me hace invisible,
mudo,
y sólo
un gato me percibe.
el cuerpo y la
mente dejaron
de funcionar




De dentro hacia afuera. vidrio. intimidad
dolor de las perdidas, muertes. Piel que finge.

El cuerpo y la mente se recuperaran. Todo estará bien.


No encuentro el corta uñas, de tal manera que no melas he cortado. Espero comprensión.





Besos en el desierto.
De tan lejos llegar para ver las estrellas.
Corazones viajeros. ¿Porque tan lejos?
Un comentario de Silvia para Besos en el desierto. Gracias.



África Tuya, África en tu corazón

En el transcurso del viaje todo se olvida por momentos, en el arduo trabajo de salvar vidas, de tomar fotos, dar clases o perderse en la cantinucha mas asquerosa. Sin embargo nunca se puede escapar de las perdidas. Lo que se quiere dejar atrás es como la sombra. No es posible olvidar lo que genera el impulso.
Otear desde la colina del desierto y descubrir las formaciones vegetales, a los compañeros en la faena. Liebres corriendo.
Después ver las montañas próximas a la ciudad, grandes y pelonas; el calor. Alguien escribió una frase en un cuaderno, sólo una y rotunda y verdadera. Asiento y quedo mudo al ser descubierto.

Otra manera de buscar mi África o tu África es viajar a
Itaca.




Fin de la primera etapa. Siete días después.